Marta y Willy nos contactaron para organizar su boda en la casa familiar. Querían hacerla ahí por cuestiones sentimentales pero no querían renunciar a la boda en la playa, así que nos tocó traer la playa a Madrid.

La boda empezó con un welcome drink en el que además de limonada, había helados y pai pais para todos. En cuanto llegó la novia empezamos con la ceremonia para la cuál habíamos preparado un altar de macramé decorado con grandes caracolas y erizos de mar.

Luego vino el cóctel en mitad del jardín y la cena entre  los árboles junto a la piscina. Un marco espectacular que llenamos de bombillas  que daban un toque mágico. Además gracias al esfuerzo de los novios hicimos una barra libre de fotos para los invitados, un gran acierto, no quedó ni una!!!

Sin duda, la parte más especial de la boda vino con los diferentes conciertos. Emoción al comienzo con los primeros directos y desenfreno al final cuando llegó el turno del novio y su grupo. Fue todo un espectáculo!

En fin, fue una boda divertidísima y llena de amor, de esas que solo tienen las parejas como ellos.

Fotógrafos: Lunartic Productions